
Hoy vas a conocer a Juan, orgulloso propietario de la T1002VX y fundador del Club Morbidelli España.
A veces, las mejores historias comienzan sobre dos ruedas. Juan nos cuenta la suya, que empezó a los 16 años y lo llevó, muchos kilómetros después, a descubrir en la T1002VX algo más que una máquina: un motivo para seguir rodando con ilusión.
¿Cuándo empezó tu afición por el mundo de las motos? ¿Qué sientes cuando vas sobre una?
Empecé a los 16 años, casi por necesidad. Tenía que trabajar y lo hice como mensajero, subido a una Derbi FD50. Luego vinieron una Vespa 200, una Sanglas 400, una Honda 900 Bol d’Or, una Yamaha XJ650, dos CBR600, una Suzuki GS500… En fin, que he viajado y trabajado por igual montado en moto.
Para mí, que nunca he nadado en la abundancia, la moto significaba una cosa muy clara: libertad e independencia. Y todavía hoy, cada vez que me subo a una, siento exactamente eso.
¿Cómo descubriste la T1002VX?
Después de pasar privaciones de joven, aprendí a valorar cada euro. Así que, a mis 58, cuando vi que las “china-friendly” llegaban con buen equipamiento y precios imbatibles, me puse a investigar. Probé unas cuantas, comparé, leí…
Pero bastó probar ese motor en V para que no hubiera vuelta atrás. Fue amor al primer rugido.
¿Qué es lo que más te gusta de la marca Morbidelli?
La calidad. La mires por donde la mires, está bien hecha.
Sí, como todas, tiene sus pequeños detalles mejorables, pero basta con subirte para darte cuenta del buen trabajo que hay detrás. Además, la respuesta de la marca ante los pequeños problemas ha sido de diez.

¿Algún fallo con la T1002VX?
Bueno… el segundo día se me paró y no arrancaba.
Pero la culpa fue mía: ¡me quedé sin gasolina! -_-
Bromas aparte, todas las motos tienen sus cosas, pero afortunadamente nada grave. Lo único reseñable fue un relé del asiento calefactable que se quedó enganchado y estaba siempre encendido. Lo llevé al taller y en diez minutos estaba solucionado. Fácil y sin dramas.
¿Por qué recomendarías esta moto?
Por su equipamiento, por su comodidad, por ese motor en V que es una auténtica fiesta, por el precio, por la estética, por el sonido… Porque viajar con ella es un placer.
Y recomendaría probarla, porque el peso no es ningún problema y su par motor hace que los números queden en segundo plano. Es una moto que no te habla de cifras, sino de sensaciones. Y eso es lo que importa.
¿Alguna ruta especial que hayas hecho con ella?
De momento, un Barcelona–Soria, que no está nada mal, y muchas rutas de fin de semana. Pero lo bueno viene en septiembre: ¡voy a recorrer los Alpes franceses, suizos e italianos con ella!
Prometo mandar fotos (si no me pierdo por el Stelvio).
¿Qué mensaje le darías a otros fans de Morbidelli?
¡Que se unan al Club!

El Club Morbidelli? ¿Qué es eso?
Cuando me decidí por la T1002VX, aún no había ninguna en España. Así que pensé en montar un pequeño grupo de Facebook para reunir a quienes también la estuvieran esperando. Y resultó que no estaba tan solo…
Ahora tenemos grupo en Facebook, cuenta en Instagram con más de 1.400 seguidores, ¡y también en TikTok!
Y dentro de poco lanzamos la web oficial del Club Morbidelli para organizarnos mejor: clubmorbidelli.org
¿Y qué le dirías a alguien que está a punto de comprarse su primera moto?
Le diría que no piense tanto con la cabeza. Que sienta qué tipo de moto le va a hacer sentirse libre: sea una R, una custom, una trail o un scooter. Y que vaya a por ella sin miedo.
Eso sí: disfrútala con cabeza, porque tarde o temprano nos caemos todos. Y si es una Morbidelli… mejor que mejor.
https://www.instagram.com/club_morbidelli/?hl=en (link del club morbidelli)
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