Tu guía completa sobre Morbidelli: desde sus orígenes hasta los nuevos lanzamientos
Quique Arenas: más de media vida sobre dos ruedas y aún con hambre de curvas
🏍️ ¿Cuándo empezaste en el mundo de las motos? ¿Qué te hizo ver que eso era lo tuyo?
En mi pueblo, Sonseca (Toledo), a finales de los 80 y principios de los 90 había Vespinos por todas partes: cada familia tenía uno –como mínimo-. En mi caso, digamos que en aquellos primeros años se lo “tomaba prestado” a mi madre… ¡Era el tiempo de los caballitos interminables, de casa al colegio y del colegio a casa! Después tuve una Derbi Variant con la que “hacía la cabra” (tecnicismo empleado por mi padre; traducido a mi idioma: empecé en el trial). Era la época dorada, con Jordi Tarrés como icono de toda una generación (ahora flipamos con Pol, pero su tío revolucionó por completo la manera de pilotar y entender una moto). En cuanto pude me compré una Montesa Cota 307 y después tuve varias GasGas con las que competí junto con mi primo “Arenitas” (él continúa con la afición, ha sido varias veces campeón de Castilla-La Mancha y Extremadura en diversas categorías, seguidle en sus redes sociales, ¡es un crack!). Después, me lesioné las rodillas jugando al baloncesto (deporte que todavía practico), cambié una vocal de sitio y del trial pasé al trail. Tenía 18 años. Me saqué el carné de moto… y hasta hoy. Teniendo en cuenta que en julio de 2025 cumplo 51… pues eso, más de media vida.
🌍 ¿En qué país te has sentido más cómodo en moto? ¿O cuál te ha sorprendido más?
España es fantástico, siendo motorista es imposible no engancharse a rodar por la Península Ibérica. Lo tiene todo: historia, naturaleza, patrimonio artístico, gastronomía, diversidad cultural y un clima benigno que nos permite disfrutar de nuestra pasión prácticamente todo el año. Además, vivimos la moto a lo grande: hemos tenido campeones legendarios en múltiples disciplinas y eso ha ayudado a que la cultura motard tenga un importante arraigo. España ama a la moto.
🛣️ ¿Alguna ruta que recomiendes?
Por supuesto, siendo embajador de The Silent Route y la Ruta Vía de la Plata, son dos destinos que no pueden faltar en nuestra carpeta de “Rutas imprescindibles”. También soy un enamorado de la provincia de Cáceres y de Cabañeros, por ser el lugar que más cerca tengo y en el que me gusta perderme sin prisas. Qué decir de Asturias, Cantabria, Andalucía, Cataluña… ¡lo difícil es encontrar un sitio al que no ir! Eso sí, lo que recomiendo es la búsqueda de localizaciones que se salgan de las masificaciones y de los tópicos, que nos hagan sentir “exploradores por un día”. Aunque parezca una quimera, todavía es posible.
🧠 ¿Qué le dirías a tu Quique del pasado?
Le diría:
Quique, en el futuro aparecerá un tipo llamado Benito Antonio Martínez Ocasio que responde al nombre de Bad Bunny. Bien, este tipo cantará cosas como ‘En la guaguah se quedó el olol de tu pelfume, yeah, yeah, yeah’. Vale, pues cuando eso pase, tú no titubees y continúa escuchando Led Zeppelin, Dire Straits, Eric Clapton, Santana, B.B. King, Triana. Te llamarán raro, te llamarán carca. Pero todo eso te tiene que dar lo mismo, ¡tú no sucumbas ¿de acuerdo?!”. Bromas aparte. Le diría : “habrá mucha gente que te ayudará en el camino. Trabaja duro, nunca pierdas la ilusión y la perspectiva de quién eres y quién deseas ser. La moto te regalará momentos muy especiales, te llevará a lugares con los que ni tan siquiera has soñado y conocerás a personas increíbles. Nunca dejes de esforzarte y nunca renuncies a la capacidad de asombrarte con todo lo que te rodea.
🚀 ¿Qué proyectos de futuro tienes en marcha?
Lo más inmediato es viajar con la T1002VX por Europa, sacándole el jugo que ofrece esta gran moto y ejerciendo como embajador de Morbidelli bajo la convicción de que lo importante no soy yo, sino el contenido de valor que intentaré generar para la marca y para los usuarios. Es un proyecto que deseo que tenga continuidad y al que espero dar lo mejor de mí. Yo no viajo para presumir de nada ni para alardear de kilómetros. No busco ser protagonista de nada. Simplemente intento aportar mi granito de arena. Es lo mismo que llevo haciendo al frente de la revista Motoviajeros desde hace más de 10 años. Ir en moto no tiene nada de heroico, pero sí nos brinda unas sensaciones indescriptibles que han de palparse a título individual. Nadie se emborracha leyendo la palabra cerveza. Por eso, lo importante es que las experiencias, los viajes y las emociones las vivan las personas que están al otro lado, desde su punto de vista, a su modo. Con esta misma filosofía iremos volcando rutas y entradas en este blog, que espero se convierta en una referencia práctica y atractiva para la creciente comunidad de propietarios de Morbidelli. ¡Nos vemos en ruta!